Eddas

La principal fuente de conocimiento que tenemos de esta mitología son las Eddas, textos mitológicos, religiosos, heróicos y poéticos que datan en el Codex Regius que los conserva del siglo XIII.

Por lo visto estos poemas eran aprendidos de memoria por los poetas antes de que existiera el lenguaje escrito. Eran utilizados en ceremonias iniciáticas de la pubertad a la edad adulta, en las que el neófito debía identificarse con la figura del dios protagonista (a menudo Odín), y pasar por las pruebas que el dios había establecido y superado.

El poema más famoso de las eddas tal vez sea el Voluspá, o Profecía de la Vidente, en la cual se narra el interrogatorio de Odín a una bruja muerta a la que resucita para que le cuente el destino de los dioses (el Ragnarok). La vidente comienza contando la creación del mundo:

¡Oid! pido a todas las estirpes divinas,
grandes y pequeños hijos de Heimdall;
me pides, oh Valfödr, que te refiera
las más viejas historias que puedo recordar.

Recuerdo a los trolls, los primeros nacidos,
que en un tiempo lejano me dieron la vida;
nueve mundos recuerdo y nueve ramas,
y el gran árbol del mundo aún bajo tierra.

Fue en los tiempos primeros cuando Ymir vivió;
no había arena ni mar, ni las frías olas,
tierra no había, ni el alto cielo,
sólo el vacío abismo, tampoco había hierba.

Mas los hijos de Bur formaron la tierra,
aquellos que crearon el famoso Midgard;
brilló el sol desde el sur sobre el palacio,
y surgió en la tierra la verde hierba.

Codex Regius

El corpus de los cantos que llamamos Edda Mayor, o Edda en verso, procede de un manuscrito, hoy denominado Codex Regius, que fue descubierto en Islandia en 1643 y que recibió el nombre impropio de Edda Saemundi Multiscii.

En este pequeño códice de 19 por 13 cm, en el que se cuentan hasta 45 hojas de apretada escritura, y del que lamentablemente falta un cuadernillo de 8 hojas más, lo que suele llamarse “la gran laguna”.

En las modernas ediciones es común incluir junto con los cantos del Regius, un reducido conjunto de 6 composiciones más procedentes de otras diversas fuentes que se han considerado igualmente dignos de figurar, la colección ha llegado así a sumar un total de 35 cantos.

Las Eddas son las principales fuentes literarias de información, la flor y la nata de la poesía éddica antigua-nórdica.

La Edda en verso, la Edda en prosa, y una tercera fuente que provee Saxo Gramático en sus primeros nueve capítulos de “Historia danesa”, las sagas y poemas escáldicos constituyen el principal antecedente que poseemos sobre los hombres del Norte.

La Edda en verso, debe considerarse la fuente literaria más esencial, ya que es la más antigua en su género y la mayoría de sus poemas habían adquirido forma definitiva antes de finalizar el período pagano. Los poemas mitológicos más informativos de la Edda en verso pueden atribuirse al siglo IX, mientras tanto la Edda en prosa o Edda Menor, como la Historia Danesa, se compusieron en el 1200, es decir unos 200 años de pues de la introducción del cristianismo en Islandia.

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Note

Página del Códex Regius, de los sueños de Balder

La Edda Menor, es obra de Snorri Sturlusson, famoso islandés que vivió entre 1179 y 1241. La nota añadida en la copia del manuscrito, en el Uppsálabók, escrita aproximadamente medio siglo después de la muerte de Snorri dice: “Este libro se llama Edda y fue compuesto por Snorri Sturlusson”. El significado de la palabra Edda, ha dado lugar a grandes polémicas, un significado es “bisabuela” y otro es “el libro de Oddi”, que era el lugar donde Snorri vivió en Islandia.

Comentarios sobre los poemas

Völuspá: o la visión de la adivina, es quizás el poema más magnífico de todos, en el Odín dios principal, ha evocado de su tumba a una völva (mujer “spae” sibila o vidente), la cual le habla del pasado, de cuando se creo el mundo, del primer hombre, de la primera mujer, del fresno Yggdrasill y de la guerra entre los dioses y los Vanir.

Pasa luego a tratar del porvenir, profetizando el fin de los dioses y la destrucción, por el fuego e inundación del cielo y de la tierra. Un nuevo universo surgirá, con muchos hombres y mujeres y con dioses nuevos y viejos. El Völuspá se halla al principio del Codex Regius; pero otra versión ( encontrada en el Hauksbók y compilada hacia 1300) presenta muchas estrofas en un orden completamente diferente.

La evidencia indica que el poema fue escrito en Islandia país que no fue colonizado hasta después del 874, así que nos queda un período de tiempo entre 874 en el que pudo ser compuesto Völuspá, la fecha podría acercarse al 950.

Aparecen a continuación tres cantos: los dichos de Har, los dichos de Vaftrudnir y los dichos de Grimir.

Sobre los dichos de Har, es clara la falta de relación que gran parte del poema tiene con lo específicamente mitológico. Amplias secciones del canto que se compone de hasta cinco o seis tramos independientes, se aplican por ejemplo a señalar provechosas normas de conducta a seguir en las banquetes con los amigos, con las mujeres, etc.

El Vafzrúdismal (las palabras de Vafzrúdnir) es una enciclopedia de información mitológica desarrollada como duelo de preguntas y respuestas entre el gigante Vafzrúdnir y Odín (disfrazado). El Vafzrúdnismal figura en el Codex Regius y también en el Arnamagnean Codex, aunque solo a partir de la estrofa veinte. Su fecha año 950 aprox.

El Grimnismál (las palabras de Grimnir), es decir el “enmascarado”, Odín aparece disfrazado, como de costumbre en la corte de un rey terrenal, Geirrödr, quien ha sido prevenido contra un extranjero, apresa a Odín y lo amarra entre dos fuegos: el padre de los dioses se abrasa lentamente, pero recibe el alivio en forma de un cuerno de cerveza que le ofrece el hijo de Geirrödr, y le vuelve a contar las historias mitológicas. Por fin Odín se quita el disfraz y Geirrödr lleno de horror ante el acto que había cometido engañado, muere clavándose su propia espada.

Aunque no es mucho lo que como caracterización puede extraerse de estos cantos, téngase en cuenta que el evidente espíritu didáctico que los informa a los tres, los sitúa de inmediato en una tesitura típicamente odínica: la del conocimiento, la de la sabiduría. Y es que es Odín ala vez que el aristocrático dios de la guerra y todo lo oculto.

Frey, dios de la fertilidad, constituye junto con Odín y Thor la trinidad de divinidades mayores de la antigua mitología. De su apasionado amor con la giganta Gerd cuenta el poema “los dichos de Skírnir”.

Los Cantares

El canto de Hárbard

Ilustra a Thor en tono burlesco, y muestra el sencillo talante de este dios frente al agudo e imprevisible Odín. El canto de Hymir, los escarnios de Loki, donde solo Thor es capaz de poner fin a las inconvenientes invectivas de este. El cantar de Trym: de nuevo se asoma lo humorístico, se refieren diferentes grandes hechos del dios, que todos dicen de su descomunal fuerza física. Los dichos de Alvís: Muestra a Thor aplicado a un eruditestco juego de preguntas y respuestas con un sabio enano ocupando así un lugar en el que mejor nos esperaríamos encontrar a Odín.

Los sueños de Balder

El primero de los cantos, incluidos en el Edda mayor procedente de otras fuentes. Nos relata del los sueños proféticos del dios Balder sobre su muerte. En los cuentos de Rig, el dios Heimdall es el protagonista quien cuenta el origen de las castas sociales.

El canto de Hyndla

La diosa Freya interroga a una giganta muerta y un breve pasaje que no encaja bien en aquel contexto, el conocido por la visión de la adivina en la redacción corta, vinculan al poema con el mundo de la mitología.

Los Conjuros de Groa y los dichos de Fiolskin a veces se hallan citados bajo un título en común de ” los dichos de Svídpag”.

El cantar de Vólund

Pasamos al corpus de los poemas con contenido épico o heroico legendario, recogidos en la segunda parte de la Edda Mayor.

Los 18 cantos propiamente épicos del Regius han sido también ordenados y relacionados entre sí por el autor del manuscrito con la pretensión de que parezcan seguir en su desarrollo los avatares de una única y larga historia sin solución de continuidad. Tradiciones de procedencia franca y burgundia subyacen en la historia de Sígurd (Sígfrid en el cantar de los Nibelungos) y de sus cuñados Gunnar y Hogni (Gúnter y Hagen en el cantar alemán) en torno al cual giran los cantos que forman el segundo ciclo.

La muerte de Sinfiotli, las predicciones de Grípir, los dichos de Regin, los dichos de Sigrdrifa, Fragmento del cantar de Sígurd, Cantar primero de Gudrun, El cantar breve de Sígurd, El viaje a Hel de Br••nhild, la muerte de los niflungos, Cantar segundo de Gudrun, Cantar tercero de Gudrun, el lamento de Oddrun, el Cantar de Atli. Los dos cantos finales, el lamento de Gudrun y los dichos de Hándir, corresponden a un ciclo de origen gotónico. Una simple reelaboración a partir del mismo tema.

El historiador godo Jordanes, a mediados del siglo VI, escribió en su Getica de como el rey ostrogodo Hermanaricus en venganza contra un enemigo, descuartizó a su mujer Sunilda, los hermanos de esta trataron de vengarla e hirieron a Hermanaricus, mas tarde dicen , esa herida fue la causa de su muerte .

Clasificación cronológica de los poemas

A. Cantos del siglo IX; el cantar de Volund, el cantar de Atli y los dichos de Hándir

B. Cantos del siglo X, o en torno al año 1000; La visión de la adivina, Los dichos de Har (partes), Los dichos de Vaftrúdnir, Los dichos de Grimnir, Los dichos de Skírnir, El canto de Hárbard, Los escarnios de Loki, La canción de Grotti, Los dichos de Regin, Los dichos de Fáfnir, Los dichos de Sigrdrifa y Cantar Segundo de Gudrun.

C. Cantos del siglo XI o XII; El cantar de H••mir, El cantar de Trym, Los sueños de Balder, El cuento de Rig, El canto de Hyndla, Los conjuros de Groa, Los dichos de Fiósvinn, Cantares de Helgi, Fragmento del cantar de Sígurd, Cantar Primero de Gudrun, El cantar Breve de Sígurd, El viaje a Hel de Br••nhild, Cantar Tercero de Gudrun, El lamento de Oddrun, Los dichos groenlandeses de Atli y el Lamento de Gudrun.

D. Cantos del siglo XIII: los dichos de Alvis y las predicciones de Grípir.

Las obras de Snorri, el Gylfaginning y el Skáldskaparmál se convierten en una fuente sumamente importante, a pesar de haberla escrito unos 250 años después que los poemas tomaran forma, y unos 200 años más tarde de la conversión de Islandia, porque Snorri reproduce la mayor parte del material mitológico contenido en la Edda en verso, y además una buena parte del que se ha perdido.

En relación a los dioses del Norte, las dos Eddas tienen casi la misma importancia, pero contrastándolas entre sí con Saxo, los escaldas, la filología y la arqueología, único modo de llegar a conclusiones claras.

Völuspá

Völuspá (La Profecía de la Vidente) es el nombre del primer y el más conocido poema de la Edda poética. Cuenta la historia de la creación del mundo y su inminente final, narrada por una völva o vidente y dirigida a Odín. Es una de las principales fuentes primarias para el estudio de la mitología nórdica.

El poema comienza con la vidente pidiendo silencio a los “hijos de Heimdal” (los seres humanos), y preguntando a Odín si desea que ella le recite el antiguo saber. También menciona que recuerda a los gigantes nacidos en tiempos remotos, que fueron quienes la criaron.

Comienza entonces a relatar el mito de la creación: en el principio el mundo estaba vacío, hasta que los hijos de Bor levantaron la tierra desde el fondo del mar. Los Æsir establecieron entonces el orden en el cosmos, ubicando en él al Sol, la Luna y las estrellas, comenzando así el ciclo del día y la noche.

Siguió así una edad en la que los Aesir crearon y acumularon mucho oro, por lo que fue llamada la Edad Dorada, en la cual construyeron con dicha templos palacios, y crearon herramientas y artefactos. Pero entonces tres poderosos gigantes llegaron desde Jötunheim, finalizando así la edad de oro. Los Æsir crearon entonces a los enanos, de los que Mótsognir y Durin eran los más poderosos.

En este punto concluyen las diez primeras estrofas, mientras que las seis siguientes contienen los nombres de los enanos. Esta parte, denominada a veces como Dvergatal (catálogo de enanos), se considera un mero paréntesis en la narración, y suele ser omitida por los redactores y los traductores.

Tras el Dvergatal se narra la creación del primer hombre y la primera mujer, Ask y Embla, así como una descripción de Yggdrasil, el árbol-mundo. La vidente narra después como Gullveig originó la primera guerra, y lo que sucedió en la lucha entre Æsir y Vanir.

En ese punto la vidente revela a Odín que conoce algunos de sus propios secretos, de cómo sacrificó uno de sus ojos en pos del conocimiento, obteniendo la cabeza profética de Mimer.

La vidente suele preguntar constantemente a Odín si desea seguir escuchando su narración, y entonces ella le cuenta cómo los problemas pronto acaecerán: la muerte de Baldr, el mejor y más bello de los dioses; la enemistad de Loki; la destrucción final de los dioses, donde fuego e inundaciones abruman el cielo y la tierra, mientras que los dioses libran la batalla final contra sus enemigos, aludiendo este vaticinio al Ragnarök, el “destino de los dioses”. Describe los hechizos de la batalla, las luchas personales de los dioses, y el trágico final de muchos de ellos, entre los que se cuenta el propio Odín.

Finalmente, un nuevo mundo renacido se creará desde las cenizas de la muerte y la destrucción, donde Baldr volverá a vivir en un mundo nuevo donde la tierra florecerá en abundancia.

Note

Fuente: Wikipedia

Völuspá en castellano

1 ¡Oid! pido a todas las estirpes divinas,grandes y pequeños, hijos de Heimdall; me pides, oh Valfödr, que te refieralas más viejas historias que yo pueda recordar

2 Recuerdo a los trols, los primeros nacidos,que en un tiempo lejano me dieron la vida; nuevo mundos recuerdo y nueve ramas,y el gran árbol del mundo, aún bajo tierra.

3 Fue en los primeros tiempos cuando Ymir vivió;no había ni arena ni mar, ni las frías olas,tierra no había, ni el alto cielo,sólo el vacío abismo, tampoco había hierba.

4 Mas los hijos de Bur formaron la tierra,aquellos que crearon el famoso Midgard; brilló el sol desde el sur sobre el palacio,y surgió en la tierra la verde hierba.

5 Desde el sur lanzó el sol, compañero de la luna,su mano derecha al confín del cielo; no sabía el sol dónde estaban sus salas,no sabían las estrellas dónde tenían su lugar,no sabía la luna cuál era su poder.

6 Se reunieron los dioses, todos, en asamblea,y tomaron consejo los sagrados dioses; la luna llena y la nueva ellos designaron,nombraron la mañana, también el mediodía,la tarde y la noche, para contar los años.

7 Se encontraron los dioses en los campos de Ídi,ellos construyeron grandes templos, y altares,hicieron las fraguas, forjaron las joyas,fraguaron tenazas, hicieron herramientas.

8 Jugaban en sus patios, y estaban alegres,no les faltaba en absoluto el orohasta que vinieron tres doncellas gigantes,todas ellas odiosas, desde el Jötunheim.

9 Se reunieron los dioses, todos, en asamblea,y tomaron consejo, los sagrados dioses,quién habría de crear la estirpe de los gnomoscon la sangre de Brimir y los huesos de Blámi.

10 Allí estaba Mótsognir, quien era el mayorde todos los gnomos, y el segundo era Durinn; con figura humana crearon de la tierraa muchos enanos, así dice Durrin.

11 Nýi y Nidi, Nordri y Sudri,Austri y Vestri, Althjóf, DvalinBivör, Bávör, Bömnbur, Nóri,Án y Ánar, Ái, Mjödvitnir,

12 Veig y Gandálf, Vindálf, Thráin,Thekk y Thorin, Thrór, Vitr y Litr,Nár y Nyrád -y hablo en verdad-Regin y Rádsvin, -de los enanos.

13 Fíli, Kíli, Fundinn, Náli.Hepti, Víli, Hanar, Svíor,Frár, Hornbori, Fraeg y Lóni,Aurvang, Jari, Eikinskjaldi.

14 Es hora de enumerar para los hombreslos gnomos del séquito de Dvalin, hasta Lofar,los que visitaron desde el palaciola mansión de Aurvangir hasta Jöruvellir.

15 Allí estaba Draupnir y Dolgthrasir,Hár, Haugspori, Hlévang, GlóiSkirvir, Virvir, Skafid, Ái.

16 Álf e Yngvi, Eikinskjaldi,Fjalar y Frostri, Finn y Ginnar; se habrán de acrecentar, mientras perdure el tiempo,los descendientes del enano Lofar.

17 Hasta que al mundo llegaron tresde la hueste divina, propicios, potentes,y en la tierra hallaron, carentes de fuerza,a Ask y Embla, aún sin destino.

18 Vida no tenían, no poseían juicio,ni sangre ni voz, ni color de vida; vida les dio Odín, juicio les dio Haenir,sangre les dio Lódur, y color de vida.

19 Sé de un fresno que se alza, se llama Yggdrasil,árbol alto, bañado de blanca humedad; de él baja el rocío que cae en los valles; se alza en la verde fuente de Urd.

20 De allí vienen doncellas de gran sabiduría,son tres, desde el mar que manda del árbol; Urd se llama una, Verdandi la otra,-en ramas graban letras-, Skuld es la tercera; las leyes hacían, elegían las vidasde todos los hombres, el futuro predicen.

21 Recuerda el gran combate, el primero del mundo,cuando a Gullveig traspasaron con lanzas,y en la mansión de Hár la quemaron; tres veces la quemaron, tres veces renació,de nuevo, sin cesar, y aún sigue viviendo.

22 Heid la llamaban allí donde iba,la sabia adivina, hacía conjuros,hacía magia siempre, hacía magia en trance,era siempre el deleite de las mujeres viles.

23 Se reunieron los dioses, todos, en asamblea,y tomaron consejo los sagrados dioses; si debían los Ases pagar tributoo debían los dioses exigir compensación.

24 Arrojó Odín un venablo a la hueste,fue el gran combate primero en el mundo; roto quedó el muro del fortín de los Ases,con sus artes, los Vanes dominaron el campo.

25 Se reunieron los dioses, todos, en asamblea,y tomaron consejo los sagrados dioses:¿quién mezcló veneno en el aire todo,o a la estirpe de trols prometió la esposa de Odd?

26 Sólo Thor luchó allí con furor terrible,nunca reposa cuando ve estas cosas; se han roto juramentos, palabras y promesas,los firmes acuerdos que entre ellos había.

27 Sabe que está el cuerno de Heimdall silenciosobajo el árbol sagrado habituado a la luz; ve caer el agua en la lodosa cascadade la prenda de Odín.¿Sabéis aún más, o qué?

28 Sentada estaba sola cuando vino el ancianopríncipe de los Ases y la miró a los ojos.¿Qué me preguntáis? ¿Por qué me tentáis?Lo sé todo, Odín: dónde ocultaste tu ojo,allá en la famosa fuente de Mímir; Mímir bebe hidromiel cada mañanade la prenda de Valfödr.¿Sabéis aún más, o qué?

29 A ella le dio Herfödr anillos y collares,sabia magia y clarividencia,veía aquí y allá, todos los mundos.

30 Ella vio Valquirias llegadas de lejos,prestas a cabalgar al hogar de los dioses; Skuld blandía el escudo, y otra era Skögul,Gunn, Hild, Göndul y Geirskögul; ahora he citado las esposas de Herjan,prestas a cabalgar, las Valquirias, en el llano.

31 Vi a Baldr, dios ensangrentado,al hijo de Odín, predicho ya el destino; se alzaba, crecida, más alta que los campos,-delgada y muy bella- la rama de muérdago.

32 De aquella planta de enjuto aspectosalió el pérfido dardo, y Hödr lo lanzó;el hermano de Baldr nació demasiado prontotenía el hijo de Odín sólo una noche de edad.

33 Nunca se lavó las manos ni se peinó la cabezahasta ver en la pira al enemigo de Baldr.Pero Frigg lloró en Fensalirel dolor del Valhalla.¿Sabéis aún más, o qué?

34 Con las tripas de Vali trenzó ligaduras,eran recias y fuertes.

35 Le vio yacer atado bajo el Hveralund; su aspecto, engañoso, se parecía a Loki; allí está Sigyn, mas poco gozosade ver a su esposo.¿Sabéis aún más, o qué?

36 Fluye de oriente un río por valles venenosos con hachas y espadas, Slíd es su nombre.

37 Había en el norte en Nidavelliruna sala de oro de la estiroe de Sindri; otra se alzaba allá en Ókolnir,era del trol de nombre Brimir.

38 Una sala vio lejos del solen la Náströnd, sus puertas al Norte,fluía el veneno por sus limbreras,hecha la sala con huesos de serpiente.

39 Vio allí vadear densas corrientesa hombres perjuros y a asesinosy al que a la esposa de otro sedujo; Nidhögg lamía los cadáveres,los destroza el lobo.¿Sabéis aún más, o qué?

40 Al este, la anciana estaba, en Járnvid,;y allí alumbró hijos de Fenrir; de ellos surgirá de todos, uno,destructor de la luna, en forma de trol.

41 Bebe la vida de hombre muertos.Se tiñe el Ásgard con roja sangre; negró será el sol en el verano,y el clima, espantoso.¿Sabéis aún más, o qué?

42 Sobre una loma tocaba el arpael guardián de las brujas, el alegre Eggthér; cantaba junto a él en el bosque de avesun gallo rojo, Fjalar se llama.

43 Cantaba a los ases Cresta de Oro,despierta a los hijos de Herjafödr; y otro más canta bajo la tierra:un gallo granate en las salas de Hel.

44 Garm aúlla ante Gripahell,romperá los nudos, y correrá el lobo; sé muchos conjuros, más allá veo aúnel duro destino de los dioses triunfantes.

45 Lucharán los hermanos, y se habrán de matar,los primos hermanos cometen incesto,terrible es el mundo, hay gran adulterio; días de lanzas y espadas, se raja el escudo,días de tormenta y lobos, se hunde el mundo,no habrá hombre ninguno que a otro respete.

46 Retozan los trols, la muerte se avisaen el canto de Gjallarhorn:Heimdall sopla fuerte, el cuerno está alzado,interroga Odín la testa de Mím.

47 Tiembla Yggdrasil, mas el fresno está firme,gime el viejo árbol al soltarse el trol; sufren todos en las sendas de Hel,hasta que lo trague el pariente de Surt.

48 ¿Qué es de los Ases? ¿Qué es de los Elfos?Ruge el Jötunheim, los Ases se reúnen; gimen los gnomos ante las puertas,los sabios de las simas.¿Sabéis más aún, o qué?

49 Garm aúlla ante Gripahell,romperá los nudos, y correrá el lobo; sé muchos conjuros, más allá veo aúnel duro destino de los dioses triunfantes.

50 Hrym llega del este llevando su escudo,se encrespa Jörmungard con furor de trol,la sierpe azota el mar, el águila gañe,desgarra los muertos, se suelta Naglfar.

51 Llega un barco del este, vendrá por el marlas huestes de Muspell, Loki es el piloto; llegan los trols con el lobo,hermano de Býleist marcha el primero.

52 Surt llega del sur, abrasa las ramas,fulgura la espada del dios de los muertos:las montañas chocan, los mosntruos se derrocan,pisan las vías de Hel, y el cielo se raja.

53 Sufre entonces Hlín otro gran dolorcuando marcha Odín a luchar con el lobo,y el radiante asesino de Beli, con Surt.

54 Garm aúlla ante Gripahell,romperá los nudos, y correrá el lobo; sé muchos conjuros, más allá veo aúnel duro destino de los dioses triunfantes.

55 Ahora llega el noble hijo de Sigfödr,Vídar, a luchar con el carroñero; hunde en el hijo de Hvedrung hasta las guardasla hoja en el corazón, venga así a su padre.

56 Ahora llega el famoso hijo de Hlódyn,va el hijo de Odín a luchar con la serpiente,la mata rabioso el guardián del Midgard; abandonan los hombres todos su hogar; nueve pasos atrás da el hijo de Fjörgynrehúye a la sierpe sin temer la deshonra.

57 El sol se oscurece, se hunde la tierra en el mar,se agitan del cielo las brillantes estrellas; surge vapor furioso, el fuego se alza,y llega el calor hasta el mismo cielo.

58 Garm aúlla ante Gripahell,romperá los nudos, y correrá el lobo; sé muchos conjuros, más allá veo aúnel duro destino de los dioses triunfantes.

59 Pero ve surgir por segunda vezla tierra del mar, para siempre verde; caen cascadas, se remonta el águilaque en las montañas cazará los peces.

60 Se encuentran los Ases en Ídavellir,y de la sierpe del mundo poderosa charlan,recuerda allí los grandes sucesos,y las runas antiguas de Fimbultýr.

61 Allí, después, maravillosos escaques de oro hallarán en la hierba,los que en días antiguos tenían las estirpes.

62 Y sin plantarlos crecerán los campos,todo mejora, Baldr llegará,habitarán Hödr y Baldr los hogares de Hropt,el santuario divino.¿Sabéis aún más, o qué?

63 Elegirá Haenir la rama sagrada,construyen los hijos, los dos hermanos,un gran mundo aéreo.¿Sabéis aún más o qué?

64 Ve alzarse una sala más bella que el sol,tejada con oro, allá en el Gimlé;las huestes leales allí habitarány para siempre serán felices.

65 Vendrá entonces el reino en el juicio final,llegará poderoso, quien todo lo rige.

66 Llegará volando el oscuro dragón,la sierpe brillante, desde Nídafjöll; llevará en sus plumas los muertos a Nidhögg.Allí se hundirá.

Los dichos de Odín: Har Hávámal

Los dichos de Odín (Har) Propone una serie de reglas para vivir con sabiduría y para la supervivencia. Algunos versos están escritos desde la perspectiva de Odín (particularmente hacia el final, donde hay un relato sobre como Odín obtuvo las runas mágicas y los hechizos que aprendió). El contenido de la obra es tanto práctico como metafísico. La única fuente en la cual sobrevivió este poema es el Codex Regius y se cree que no fue escrita más allá de c. año 800.

1 Por todas las puertas, antes de entrar, métase el ojo, mírese bien; poco se sabe cuándo enemigos se sientan dentro.

2 ¡Salud al que invita! Un huésped llega. ¿Dónde lo van a sentar? Inquieto está quien suerte probando Junto al hogar espera.

3 Necesita fuego quien llega de fuera y frías rodillas trae; comida y ropa aquel necesita que ha recorrido montañas.

4 Necesita agua quien llega a convite, toalla y buena acogida, un trato amistoso, si puede logralo, conversa y atenta escucha.

5 Necesita cordura quien lejos viaja. ¡Fácil es todo en casa! En ridículo queda el de poca cabeza, Si está con gente sensata

6 Nadie presuma de buen sabedor, más vale andarse con tiento: prudente que calla a su casa regresa, de males el cauto escapa. Nunca se tiene de amiga más fiel Que la mucha cordura.

7 Alerta esté quien vaya a convite, afine el oído y calle, con la oreja escuche, con el ojo observe. ¡En guardia el sabio se tiene!

8 Dichoso el hombre que sabe ganarse el elogio y la estima de todos; malo será lo que queda callado, metido en el pecho ajeno.

9 Dichoso el hombre que en tanto vive de estima y cordura goza; perverso consejo se obtuvo a menudo salido del pecho ajeno

10 No hay carga mejor para hacer el camino que la mucha cordura; no hay oro mejor que se tenga entre extraños, es ella el recurso del pobre.

11 No hay carga mejor para hacer el camino que la mucha cordura; no hay lastre peor para andar por el llano que el mucho beber cerveza.

12 La tan buena cerveza no es para nadie lo buena que dicen que es, pues más y más a medida que bebe el hombre el juicio pierde.

13 La garza llaman: ella en la fiesta el juicio a los hombres roba; en la hacienda de Gúnnlod preso quedé en las plumas de aquel pajarraco.

14 Ebrio quedé y borracho mucho allá donde Fiálar el sabio; bien se bebió si después de la fiesta el juicio a los hombres torna.

15 Callado y sensato el hijo de rey y bravo en la guerra sea; contento y gozoso esté todo hombre hasta el sía en que muera.

16 Espera el cretino vivir por siempre si evita entrar en pendencias, mas tregua poca le da la vejez, si las lanzas sí la dieran.

17 Boquiabierto el imbécil está en el banquete, refunfuña o no dice palabra: al momento luego, si se echa un trago, el juicio se pierde.

18 Aquel solamente que lejos viajó y por muchos lugares anduvo calarles sabe el talante alos hombres: aguda la mente él tiene.

19 No te pegues al cuerno, con tiento bebe, di lo preciso o calla; de toscas formas nadie te acusa si temprano a dormir te marchas.

20 El glotón que el juicio no sabe usar la salud se arruina comiendo; de mofa sirve entre gente prudente la panza del hombre insensato.

21 Recogerse a su hora el ganado sabe y deja entonces la hierba; noción ninguna el necio tiene de cuánto en su panza cabe.

22 El hombre ruin y de mal natural de mucho se ríe; algo no sabe y saberlo debía: que faltas también él tiene.

23 En vela el memo las noches pasa, mucho cavila; pesaroso él está ala mañana, sus males igual que estaban.

24 Se piensa el necio tener un amigo en todo el que ríe con él; poco él ve que le dan mal trato si está con gente sensata.

25 Se piensa el necio tener un amigo en todo el que ríe con él; he aquí lo que ve cuando el pleito tiene: pocos su parte apoyan.

26 Tiénese el necio por hombre sabido, si está en un rincón resguardado; después no sabe qué cosa decir si alguno a él le pregunta.

27 El necio que llega a un lugar de reunión, mejor que se esté callado; nadie le nota su poca cabeza con tal que no hable de más No sabe tampoco el que nada sabe Cuándo está hablando de más.

28 Por sabio se tiene al que bien pregunta y sabe bien responder; nunca callado los hombres dejan cosa que pase entre gente.

29 Quien nunca calla muchas dice necias palabras: la lengua ligera, si no se contiene, a menudo su mal se canta.

30 Nunca el hombre que vaya a un banquete a nadie en ridículo ponga; por sabio se tiene al que no sonsacan y puede callar a piel seca.

31 Por sabio se tiene si echa a correr huésped que de otro se mofa: juega quizás con mal enemigo quien hace en la fiesta burlas.

32 Son muchos los hombres de buen talante que en pugna en la fiesta entran; para siempre luego queda rencor si huésped y huésped pelean.

33 Es bueno que el hombre se tome su almuerzo, pero no si a banquete irá; abúrrese allí, desganado mastica, conversa le sale poca.

34 Por largo rodeo se va al mal amigo, aunque esté en el camino su casa; al amigo sincero atajos llevan, por más que lejos se vaya.

35 Se debe marchar, nunca el huésped pegado se quede en un sitio: el mismo que agrada molesto se vuelve si alarga de más la sentada.

36 Mía mi casa, aunque sea pequeña: en ella soy yo mi señor; si dos cabras tengo y un techo pajizo, pues mejore que andar mendigando.

37 Mía mi casa, aunque sea pequeña: en ella soy yo mi señor; corazón dolorido el hombre lleva si se ha de pedir el sustento.

38 Ni un paso jamás de sus armas se aprte hombre que va por el llano: nunca se sabe por esos caminos cuándo hará falta la lanza.

39 Generoso no ví ni tan buen anfitrión que aceptara a rehusar un regalo, ni tan gran dadivoso que hallara molesto tener que aceptar a cambio.

40 Que nadie se prive y esté escarimado bienes que ahorrados tenga; se le guarda al querido y lo hereda el odiado. ¡Peor puede ir que se espera!

41 Con armas y paños se obsequian amigos, cada uno por sí ve; la amistad se prolonga, si bien va todo, entre dos que se dan y toman.

42 Amigo el hombre será de su amigo, con regalo al regalo responda; la risa con risa se debe acoger, la doblez con engaño.

43 Amigo el hombre será de su amigo, de él y de amigo que él tenga; nunca el hombre amigo será del amigo de algún enemigo.

44 Si tienes amigo en el cual confías y sacarle provecho quieres, ábrete a él, cambiaros regalos, ve con frecuencia en su busca.

45 Si tienes a otro en quien poco confías y sacarle provecho quieres, finuras dile, mas tenlo por falso; paga el doblez con engaño.

46 Lo mismo con ese en quien poco confías y no le ves bien la intención: ríe con él, pero calla tu intento; dale según él te dé.

47 Joven yo era, solo viajaba; perdido quedé en los caminos; me veía yo rico si alguno topaba. ¡Al hombre el hombre conforta!

48 Los magnánimos son y también los bravos quienes viven mejor y sin penas; el hombre cobarde de todo se asusta, al tacaño el regalo escuece.

49 Ropas mías le spuise en el llano a dos personajes de palo; parecieron señores después de cubiertos. ¡Vergüenza es hombre desnudo!

50 Sécase el pino que está en claro, ni corteza ni agujas lo guardan; igual con el hombre al que nadie estima. ¿Para qué sigue él viviendo?

51 Más viva que el fuego entre malos amigos la paz cinco días arde; apágase luego el sexto llegando y toda amistad se malogra.

52 No precisa dar siempre grandes regalos, con poco que des te elogian: con un medio pan y un algo en la copa me hice de un fiel camarada.

53 A orilla pequeña, pequeña la mar: pequeño juicio el del hombre; mal repartida está la cordura, siempre un poco falta.

54 De sabio el hombre lo justo tenga, nunca de sabio se pase; de la vida más grata aquellos gozan que saben bien lo bastante.

55 De sabio el hombre lo justo tenga, nunca de sabio se pase; raramente contento está el corazón del sabio que todo lo sabe.

56 De sabio el hombre lo justo tenga nunca de sabio se pase; aquel que ignora qué suerte le aguarda gozosa la mente tiene.

57 Fuego da el fuego hasta todo quemarlo, llama de llama prende; por su habla los hombres al hombre conocen, quien calla por tonto queda.

58 Levántese pronto quien piense tomar vida o fortuna ajenas ni lobo acostado pata consigue ni hombre que duerme victoria.

59 Levántese pronto el escaso de gente y corra a atender sus faenas: mucho retrasa quien duerme más; diligencia a riqueza lleva.

60 Los secos troncos calcula el hombre y la piel de abedul para el techo, y también la leña que gasta en tres meses y en un medio año.

61 Lavado y comido se irá a la asamblea, aunque no vestido se vaya; ni calzado o calzón a nadie avergüencen ni tampoco el caballo, aunque bueno no sea.

62 Estira el pescuezo a la orilla del mar y en las olas el águila busca; así con aquel que entre muchos se ve, mas con pocos que estén de su parte.

63 Preguntas haga y respuestas dé quien quiera lo tengan por sabio; lo sabido por uno no sepan dos; si tres, se sabrá por todos.

64 Con tacto siempre el hombre avisado se debe valer por la fuerza: pronto descubre quien da con valientes que nadie les puede a todos.

65 Palabras que a otro el hombre diga casi siempre las paga luego.

66 En muchos lugares pronto era aún, ya tarde llegaba en otros: que cerveza no quede o que esté por hacer jamás el molesto acierta.

67 Llamaríanme a mí para todo banquete si no precisara comer o si dos le colgasen al buen amigo por la pata que yo le como.

68 Cosa no hay mejor que el fuego y la vista del sol si de buena salud el hombre goza y vida sin tacha lleva.

69 Con algo se cuenta, aunque falte salud: confortan a unos sus hijos, sus parientes a éste, sus riquezas a aquel, a otros sus obras bien hechas.

70 Mejor es vivir que ya no vivir: la vaca el vivo la tiene; buen fuego yo vi en casa del rico y a él a la puerta muerto.

71 El cojo cabalga, el manco a pastor, el sordo en la lucha sirve; mejor estar ciego que estar quemado ¡A nadie aprovecha un muerto!

72 Es útil un hijo aunque tarde nazca y luego que el padre murió: tan sólo el pariente en honor al pariente piedra en la senda erige.

73 Con uno dos pueden; por lengua la cabeza cae; de mano me cuido que tapa el manto.

74 Agradece la noche el de buen Zurrón; al remo, apretados los puestos; en otoño, noche insegura; ya en cinco días el tiempo cambia, pero más en un mes.

75 No sabe tampoco el que nada sabe que a muchos fortuna obceca; si rico es un hombre, pobre es el otro, no debe culpársele a él.

76 Mueren riquezas, mueren parientes, también uno muere; la gloria tan sólo no muere jamás, la de aquel que ganársela logra.

77 Mueren riquezas, mueren parientes, también uno muere; tan sólo una cosa sé que no muere: la fama que deja un muerto.

78 Yo vi lleno el redil de los hijos de Fítiung, ya van con bastón de mendigo: como un parpadeo fortuna se va, la menos constante amiga.

79 Si ocurre que el necio fortuna alcanza o logra favor de mujer, la arrogancia crece, que no el buen seso; de gran presunción se llena.

80 El día a la noche se alabe; la mujer quemada; la espada, probada; la moza, casada; el hielo, cruzado; la cerveza, bebida.

82 Con el viento el árbol se tale; en bonanza se salga a pesacar; con moza en lo oscuro se diga: son muchos los ojos del día;

navegar debe el barco, guardar el escudo, herir la espada y besar la muchacha.

83 Beber, junto al fuego; patinar, por el hielo; flaco se compra el rocín con herrumbre la espada; en casa al caballo se engorda y suelto al perro.

84 Que nadie confíe en palabras de moza ni en nada que diga mujer: corazón se les dio -¡son ellas volubles!- moldeado en la rápida rueda.

85 De arco quebrado, de llama que arrecia, de lobo que aúlla o corneja que grazna, de cerdo que gruñe, de árbol sin base, de ola que crece, de olla que bulle,

86 de flecha que vuela, de tromba que viene, de hielo de un día, de bicha enroscada, de tratos en cama o de espada rajada, del juego del oso o de hijo del rey,

87 del ternero doliente, de esclavo dispuesto, de parla de bruja, de muerto reciente,

88 de aquel, si lo ves que a tu hermano mató, de mansión mal quemada, de rápida jaca - no sirve el corcel si se rompe una pata-, de nada de esto seguro te fíes.

89 Ni seguro es un campo que pronto se siembra ni tampoco al principio un hijo: al campo el tiempo y al hijo el seso, dos cosas inciertas, rigen.

90 Igual el amor de mujer engañosa que llevar sin ramplones un potro por hielo, trotón, de dos años y mal enseñado, o cruzar sin timón tempestad de la mar o ir cojo tras reno por cuesta en deshielo.

91 Mas digo verdad, pues a ambos conozco: le finge a la hembra el hombre; mientras más engañosos, más linda la parla que ala niña prudente enreda.

92 Lindezas le diga y le lleve regalos quien quiera de moza amores; alábele el cuerpo a la hermosa muchacha; cortejándola se logra.

93 Nadie a un hombre jamás le censure amor que él tenga; se arroba el sensato con linda cara que frío el cretino deja.

94 Nadie en un hombre censure nunca cosa que a tantos pasa: cretina vuelve a la gente sensata la loca pasión amorosa.

95 Sólo la mente en pecho ve, su cuita ella sola lleva; no hay para el sabio dolencia peor que perder el gusto por todo.

96 Claro lo vi cuando allá entre los juncos goces de amor me esperaba; corazón y carne yo puse en la moza; no fue sin embargo mía

97 A la hija de Bílling dormida hallé - como el sol relucía- en su lecho; la suerte de un jarl hubiera yo dado por gozar de aquel cuerpo.

98 Pero luego ala noche, Odín volverás, si tratarme de amores quieres; que de esta torpeza nadie se entere sino sólo nosotros solos.

99 Del cierto placer me abstuve entonces pensando que ella me amaba; seguro creí que después gozaría de todo su amor y favores.

100 Cuando luego volví, feroces guerreros alerta guardia montaban con fuego de teas y antorchas en alto. ¡ Mal paso allí se me abría!

101 Ya cerca del alba de nuevo volví: ahora los hombres dormían; amarrada en la cama la perra estaba de la hermosa mujer.

102 Son muchas las niñas, si bien se mira con los hombres falsas; claro lo vi cuando quise que gusto la astuta mozuela me diese: por toda vergüenza me hizo pasar y no logré yo gozarla.

103 Alegre en su casa, festivo con huésped Y cauto ha de ser el hombre; Memorioso y locuaz, si quiere ser sabio; Lo bueno a menudo cuente. Por imbécil se tiene al que apenas habla, Es ese el modo de ser necio

104 Visité al viejo ogro; heme aquí vivo; diome allí poco el callar: parla abundante servicio me hizo en la sala de Súttung.

106 Con la boca de Rati camino me abrí con ella la roca royendo: por alto y por bajo arriesgué la cabeza- pasábanme sendas de ogros.

105 Gúnnlod me dio en su trono de oro del excelso hidromiel; mal yo a ella después le pagué su buena intención su sentir sincero.

107 De la bien conseguida bien me serví -¡poco le falla al sabio!- y Odrórir ahora en lo alto está, en el templo del dios de los hombres.

108 Todavía quizás pudiera yo verme allá en el reducto del ogro de no haberme servido de Gúnnlod hermosa, que encima el brazo me echó.

109 Allá a la mañana los ogros fueron y en la sala de Har por Har preguntaron: que si vivo volvió con los dioses Bólverk o si Súttung lo había matado.

110 Se tenía de Odín juramento en la anilla. ¡Quién le creerá ya nada! Traicionado a Súttung dejó a su partida Y a Gunnlod llorando.

111 Palabras ahora en el podio del tulr, ala vera del pozo de Urd; yo ví y callé, yo ví y medité, al habla atendí de los dioses; de las runas oí, su poder escuché por la sala de Har, en la sala de Har. Esto escuché que decían:

112 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: De noche no salgas si no es a espiar o vas a excusado sitio.

113 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Con bruja abrazado jamás te aciestes Ni que ella te trabe los miembros.

114 Ella te hará que no tengas en nada asamblea o palabra de rey, que ni quieras comida ni trato con nadie y todo angustiado te acuestes.

115 Te damos Loddfáfnir buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: De hembra casada nunca pretendas Sacarte amores.

116 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes aberlo: Si has de viajar por montaña o por fiordo Date una buena comida.

117 Te damos loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Nunca le cuentes al hombre malo Desgracia que tengas; Los hombres malos jamás corresponden A la buena intención.

118 A uno yo vi al que mal mordían palabras de mala mujer: la falsa lengua cobróse su vida, un hombre en verdad sin culpa.

119 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Si tienes amigo en el cual confías, Vete a menudo en su busca; De zarzas se cubre y de altas hierbas Camino que nadie frecuenta.

120 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Procura ganarte al hombre bueno; Conjuros aprende siempre.

121 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: No seas tú nunca el primero en romper Con un camarada; Si no tienes a alguno al que todo cuentes Tendrás angustiado el pecho.

122 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: No tengas jamás discusión ninguna Con mico ignorante.

123 Pues el hombre malo jamás corresponde al bien que le haces; el hombre bueno será quien te logre renombre y fama.

124 Por igual un hermano tiénese a aquel al que todo se cuenta; nada hay peor que el poco sincero, no es bueno el amigo que a todo asiente.

125 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: A un hombre peor, ni tres feas palabras; A menudo el mejor concede Cuando busca el peor pelea.

126 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Harás un zapato o harás una lanza Sólo si son para ti; Mal hecho el zapato o la lanza torcida Y tu mal te desean.

127 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Donde hallares maldad con maldad responde. ¡Que paz tu enemigo no tenga!

128 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Nunca un mal contento te dé, Lo bueno alegrarte debe.

129 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Para arriba no mires si estás peleando -¡iguales que locos los hombres quedan!- , no vaya a agarrarte hechizo.

130 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Si quieres ganarte a la hermosa muchacha Y que ella gusto te dé, Prométele y dile y cúmplele siempre: A nadie buen trato hastía.

131 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Sé cauto, te digo mas tampoco te pases-, Sobre todo bebiendo o con hembra casada, Lo tercero, también, no te engañen ladrones.

132 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Nunca de huésped te rías o burles Ni de un caminante.

133 Se pregunta a menudo la gente en la sala qué hombres serán los llegados: nadie hay tan bueno que falla no tenga ni tan malo que nunca sirva.

134 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Del turl venerable jamás te rías: Es bueno a menudo lo dicho por viejo; A menudo bien habla el talego curtido, El que cuelga entre cueros Y entre pieles se mece Y entre tripas se orea.

135 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: No le grites al huésped ni lo eches afuera, Dale buen trato al pobre.

136 Pesada la tranca que se ha de alzar para abrirles a todos; si anillo no das, un mal te desean, dolor que tus miembros cojan.

137 Te damos Loddfáfnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: cuando mucho bebieres, recurre al poder de la tierra (de cerveza la tierra libra, como el fuego de pestes, de pujo el roble, de embrujo la espiga, de sofoco el saúco,- contra hechizos se pide a la luna-, de picada el brezo, de desgracia las runas), del vómito libra el suelo.

138 Sé que pendí nueve noches enteras del árbol que mece el viento; herido de lanza y a Odín ofrecido - yo mismo ofrecido a mí mismo¬del árbol colgué del que nadie sabe de cuáles raíces arranca.

139 Ni pan me tendieron ni copa alguna; fijo en lo hondo miré; las runas alcé, las gané entre gritos; caí a la tierra de nuevo.

140 Nueve conjuros del hijo de Bóltorn, del padre de Bestla, aprendí, y también he bebido el excelso hidromiel, el que estaba en Odrórir.

141 Todo saber yo entonces logré, de poder me llené y de gozo: de palabra a palabra la palabra me fue, de acción en acción la acción me llevó.

142 Averigua las runas y aprende los signos, las runas de mucha fuerza, las runas del mucho poder, que el turl supremo tiñó y los altos poderes hicieron y el señor de los dioses grabó.

143 A los Ases Odín, a los elfos Dain, a los enanos grabóselas Dvalin, a los gigantes Ásvid; yo mismo algunas grabé.

144 ¿Las sabes tú grabar? ¿Las sabes tú entender? ¿Las sabes tú teñir? ¿Las sabes tú probar? ¿Las sabes tú pedir? ¿Les sabes tú ofrendar? ¿Les sabes tú ofrecer? ¿Les sabes tú inmolar?

145 Mejor no pedir que por todo ofrendar; su pago la ofrenda busca; mejor no ofrecer que siempre inmolando. Así grabó Tund antes que gentes hubiese; Allá revivió cuando vino de nuevo.

146 Los conjuros yo sé que ni esposa de rey ni hombre alguno sabe: auxilio se llama el que auxilio te da en pleitos y penas y en malas dolencias.

147 El segundo yo sé remedio de aquellos que quieren ser curanderos.

148 El tercero yo sé, si mucho preciso dejarme a alguno trabado: sus filos le emboto a aquel mi enemigo y ni armas ni mañas le valen.

149 El cuarto yo sé, si preso me ponen y atados los miembros tengo: yo canto el conjuro y me puedo escapar; libre los pies se me quedan, sueltos los brazos.

150 El quinto yo sé, si lanza yo veo que busca traidora a mi gente: por recia que vuele parada la dejo, si mi vista la ve.

151 El sexto sé, si en raíz me laceran del árbol con savia tomada: el hechizo que a mí aquel hombre me canta él se lo sufre y no yo.

152 El séptimo sé, si entre altas llamas veo en la sala a mi gente: por mucho que arda salvarlos puedo, tal el conjuro que canto.

153 El octavo yo sé, ese que siempre útil será que aprenda: odio que surja entre hijos de jefe, yo pronto cortarlo puedo.

154 El noveno yo sé, si mi barco peligra y lo he de salvar en la mar: yo el viento detengo que azota las olas y toda la mar sosiego.

155 El décimo sé, si brujas veo que arriba están por los aires: de manera yo hago que locas huyen y no dan con sus cuerpos y no dan con sus mentes.

156 El undécimo sé si a la guerra llevo a mi tropa de viejos amigos: tras mi escudo les canto y ellos con fuerza bien en la lucha entran, bien de la lucha salen, bien me regresan de ella.

157 El duodécimo sé, si veo al ahorcado que arriba en el árbol se mece: de manera yo grabo y las runas tiño que el muerto se anima y me tiene que hablar.

158 El decimotercero sé, si al nuevo guerrero echarle las aguas debo: no caerá él si a la guerra fuere, lo respetan a él las espadas.

159 El decimocuarto sé, si yo entre loshombres decir de los dioses debo: de los ases y elfos yo doy toda cuenta. ¡No hace otro tanto el necio!

160 El decimoquinto sé, que el enano Tiodrórir a las puertas de Délling cantó: con las fuerzas de los ases, con gloria a los elfos, lo cantó a Hroptatyr con la ciencia.

161 El decimosexto sé, si cauta mozuela quiero que gusto me dé: su mente y su amor para mí se los vuelvo a la niña de blancos brazos.

162 El decimoséptimo sé, la niña mocita que no se me vaya. Nunca Loddfáfnir, tuyos serán Estos conjuros, Aunque has de saberlos, Debes ganarlos, Te urge obtenerlos.

163 El decimoctavo sé, aquel que jamás a doncella diré ni casada es siempre mejor que sepa uno solo, y aquí los conjuros se acaban-, sino a aquella tan sólo que me eche elbrazo y también a mi hermana.

164 Ya ahora en la sala de Har los dichos de Har se cantaron para todo provecho del hombre, para poco provecho del ogro. ¡Salud al que dijo! ¡Salud al que supo! ¡Quien algo aprendió, que lo goce! ¡Salud a los que esto oyeron!

Los dichos de Fjölsvinnsmál

Fjölsvinnsmál (Los dichos de Fjölsvinnr) es el segundo de los dos poemas en nórdico antiguo que conforman El canto de Svipdagr (Svipdagsmál). En el primer poema, Svipdag relata la ayuda de su madre muerta, Gróa, una bruja que lo asiste en la realización de una tarea impuesta por su cruel madrastra.

Al comienzo de la segunda parte, Fjölsvinnsmál, Svipdagr llega a un castillo en la cumbre del monte Lyfjaberg. Allí se encuentra con un gigante vigilante llamado Fjölsvinnr, quien rudamente le pregunta su nombre y le dice que se marche. Svipdagr, sabiamente, oculta su nombre.

A esto le sigue un juego de preguntas y respuestas con adivinanzas durante el que Svipdag descubre que la giganta Menglöð vive en el castillo custodiada por Fjölsvinnr y que nadie podrá entrar salvo el propio Svipdag. Entonces, éste da su verdadero nombre, se abren las puertas del castillo y Menglöð saluda a su salvador.

La pieza está considerada como una de las más tardías de los poemas éddicos. Sin embargo, su contenido en algunas partes es bastante críptico y algunas estrofas están dañadas.

1 Allá divisó detrás de la cerca la alta mansión de los ogros. Fiólsvinn dijo: “¿Qué engendro es ese que está ante la cerca y sus llamas voraces ronda?

2 ¿A quién vienes tú, a quién buscando

o en busca de qué, desdichado? Anda y regresa a las húmedas sendas, que aquí no se admiten mendigos!”

Svípdag dijo:

3 “Qué engendro es ese que está tras la cerca y fuera al viajero deja?

Fiólsvinn dijo:

“No eres tú quién para hacerte honores. Márchate y vete a tu casa! 4 Me llamo yo Fiólsvinn y sabio soy, mas poco a nadie convido. ¡Nunca esta cerca podrás pasar! Sigue de largo, proscrito!”

Svípdag dijo:

5 “Allá donde el ojo lo hermoso vio, allá llegar se desea: refulgente de oro esa sala veo. Bien para mí la quería!”

Fiólsvinn dijo:

6 “Dime de quién, muchacho, naciste o hijo de quién eres tú.”

Svípdag dijo:

“Me llamo yo Víndkald, Várkald mi padre y Fiólkald su padre fue.

7 Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Quién es aquí quien manda y dispone en riquezas y hermosas salas?”

Fiólsvinn dijo:

8 “Menglod se llama, de su madre nacida y del hijo que fue de Svafrtorin: ella es aquí quien manda y dispone en riquezas y hermosas salas.”

Svípdag dijo:

9 “Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Cómo esta verja –la más peligrosa que viose entre dioses– se llama?”

Fiólsvinn dijo:

10 “Trymgiol se llama, obra que hicieron los hijos tres de Solblindi; por firme cadena trabado queda quien de su enganche la alza.”

Svípdag dijo:

11”Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Cómo esta tapia – la más peligrosa que viose entre dioses– se llama?”

Fiólsvinn dijo:

12 “Gatrópnir se llama y hecha por mí con los miembros está Leirbrímir; mucho la tengo bien reforzada que ella por siempre resista.»

Svípdag dijo:

13 «Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Cómo esos perros, rabiosos, se llaman que corren en torno al recinto?»

Fiólsvinn dijo:

14 “Gif el primero si quieres saberlo y Geri el segundo se llaman; por ellos guardadas las once estarán hasta el día en que caigan los dioses”

Svípdag dijo:

15 “Ahora respuesta. Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Se podría que un hombre lograse entrar mientras duermen los canes feroces?

Fiólsvinn dijo:

16 “Con sueño cambiado aquí se les tiene desde que están de guardianes: duerme el uno de noche, de día el otro, que nadie que venga entre.”

Svípdag dijo:

17 “Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Bocado no hay que echárseles pueda para pasar mientras comen?”

Fiólsvinn dijo:

18 “Dos de Vindófnir __ si quieres saberlo __ trozos de ala sacan: no otro bocado echárseles puede para pasar mientras comen.”

Svípdag dijo:

19 “Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Cómo, anchuroso, el árbol se llama que todas las tierras cobija?”

Fiólsvinn dijo:

20 “Mimamaid se llama; por nadie sabido de cuáles raíces arranca; derribarlo podrá lo que mal se imagina. ni fuego ni hierro lo dañan.”

Svípdag dijo:

21 Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Cómo aprovecha ese árbol glorioso que ni fuego ni hierro dañan?”

Fiólsvinn dijo:

22 “De sus bayas tome pasados por fuego mujer que su mal padezca: lo que dentro guardaba afuera echará por la fuerza y poder que él tiene.”

Svípdag dijo:

23 “Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Cómo ese gallo, el de oro, se llama que arriba en el árbol brilla?”

Fiólsvinn dijo:

24 “Vidófnir se llama el que está reluciente en las ramas de Mimameid; mucho él pone constante pesar en Surt y Sinmara.”

Svípdag dijo:

25 “Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Arma no hay que a Vidófnir mate y a la sala lo arroje de Hel?”

Fiólsvinn dijo:

26 “Levatéin con runas Lopt la grabó abajo en la verja de Nágrind: en cofre de hierro Sinmara la guarda, allá bajo cierres nueve.”

Svípdag dijo:

27 “Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber:

¿Regresar podrá quien en marcha se ponga y vaya a buscar esa rama?» Fiólsvinn dijo:

28 «Regresar podrá quien en marcha se ponga y vaya a buscar esa rama, si aquello le lleva que pocos poseen a la Eir del luciente limo .»

Svípdag dijo:

29 «Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Preciosa los hombres qué cosa tendrán que a la pálida ogresa contente?» Fiólsvinn dijo:

30 «Mete en la caja la clara guadaña que tiene en sus muslos Vidófnir: después solamente que esto le lleves te dará Sinmara aquel arma.»

Svípdag dijo:

31 «Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Cómo se llama la sala cercada, seguras, de inquietas llamas? »

Fiólsvinn dijo:

32 «Hyr es su nombre; por siempre oscilante en la punta estará de la lanza ; de la rica morada -sólo de oídas- cosas antiguas se cuentan.»

Svípdag dijo:

33 «Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Quiénes hicieron aquella que yo tras la cerca vi de los ases?»

Fiólsvinn dijo:

34 «Uni e Iri, Orí y Bari, Var y Vegdrásil, Dori y Uri, Délling, Átvard, Lidskialf y Loki.»

Svípdag dijo:

35 «Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Cómo se llama la alta montaña en que está la muchacha gloriosa?»

Fiólsvinn dijo:

36 Lyfiaberg 32 se llama, de siempre que fue en dolencias y llagas alivio: sanará la mujer que hasta arriba la suba, aunque mal de vejez padezca.»

Svípdag dijo:

37 «Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Cómo se llaman las mozas amigas que a las piernas se sientan de Ménglod?

Fiólsvinn dijo:

38 «Hlif la primera, otra Hliftursa, la tercera Tiodvara se llama, Biort y Bleik, Blid, Frid, Eir y Aurboda.»

Svípdag dijo:

39 «Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Asisten ellas, si el trance lo urge, a aquellos que bien les ofrendan»?

Fiólsvinn dijo:

40 «A aquellos asisten que bien les ofrendan del ara en el santo lugar: de malos peligros, por grandes que sean, a todas las gentes libran.»

Svípdag dijo:

41 «Ahora respuesta, Fiólsvinn, darás a esto que quiero saber: ¿Qué hombre será el que llegue a dormir en los dulces brazos de Ménglod?»

Fiólsvinn dijo:

42 «Hombre ninguno a dormir llegará en los dulces brazos de Ménglod, sino Svípdag tan sólo, que a él esa novia, la clara cual sol, se le guarda.»

Svípdag dijo:

43 « ¡Abre la verja y déjame entrar! ¡A Svípdag tienes delante! Llégate ahora y pregúntale a Ménglod si quiere que goce su amor.»

Fiólsvinn dijo:

44 «Escucha, oh Ménglod, un hombre llegó. ¡A ver a tu huésped corre! Se alegran los perros, adentro él pasa: Svípdag pienso que es.»

Ménglod dijo:

45 «Sagaces los cuervos tus ojos a ti arriba en la horca te saquen, si mientes diciendo que aquí a mi sala de lejos me vino el viajero.»

46 «¿De dónde nos vienes? ¿De dónde nos llegas? ¿Cómo tu gente te llama? Por tu nombre y familia cierto sabré si a ti te estoy prometida.»

Svípdag dijo:

47 «Svípdag me llamo, soy hijo de Sólbiart; por sendas me echaron de gélidos vientos: lo que Urd dispuso nadie lo cambia, aunque esté malamente ordenado.»

Ménglod dijo:

48 « ¡Sé bienvenido! Logré mis deseos; siga al saludo el beso. La visión del amado de gozo llena a todo el que está con amores.

49 En la buena montaña, aguardándote siempre noches y días estuve: ya se cumplió lo que tanto esperé, que volvieras, muchacho, a mi sala.

50 Falta de ti por tu amor pené, como tú mis amores ansiabas. ¡Jamás tú y yo - seguro es eso, nos vamos ya a separar! »